¿Puede haber un Memorial Day si nadie sobrevive para recordarlo?

¿Puede haber un Memorial Day si nadie sobrevive para recordarlo?

Se necesitaba urgentemente, ¡ya!, un retorno a nuestros verdaderos principios constitucionales fundadores, menos los errores de los oportunistas electos en relación a las locuras de la llamada "opinión popular".

-Lyndon laRouche, 9 de mayo de 2014

27 de mayo de 2024 —Hace tres días, aviones no tripulados ucranianos atacaron la estación de radar de Armavir, en la región rusa de Krasnodar Krai, a cientos de kilómetros de la frontera de Rusia con Ucrania. Esta estación es un componente crítico del sistema de radar de alerta temprana de Rusia, capaz de detectar misiles entrantes a miles de kilómetros de distancia. En este momento no está claro el alcance de los daños, pero lo que sí está claro es que un ataque de este tipo sólo puede percibirse como una escalada en el delirante intento anglo-estadounidense de "debilitar a Rusia", que se utilizará para inflamar la demencial opinión de algunos generales de poltrona estadounidenses, británicos y de la OTAN de que se podría ganar una guerra nuclear contra Rusia. En vez de basar tu opinión en lo que dicen los mentirosos medios noticiosos de Estados Unidos, piensa por tí mismo: ¿cómo interpretaría Rusia una medida semejante? ¿Cuántos de tus vecinos son conscientes de que Rusia ha estado realizando recientemente ejercicios militares que implican el uso de armas nucleares "tácticas"? ¿Alguno de los principales candidatos a la presidencia de Estados Unidos es consciente del peligro que corremos? Desde luego, Joe Biden, aquejado de demencia, no lo está, y los demás han guardado un siniestro silencio sobre este tema tan importante para nuestra existencia futura.

Como candidata independiente al Senado de Estados Unidos por el estado de Nueva York, que trabajé durante tres décadas con el veterano de la Segunda Guerra Mundial y estadista estadounidense Lyndon LaRouche, hago un llamado a mis conciudadanos estadounidenses para que recuerden y mantengan la intención de los más grandes líderes de nuestra República. Únanse a mí para detener esta marcha hacia la autoaniquilación.

El primer Memorial Day (Día de los Caídos) se conmemoró pocos años después de que el Presidente Abraham Lincoln derrotara a la Confederación esclavista dirigida por el imperio británico, que pretendía destruir nuestra unión. Aunque Lincoln fue asesinado pocos días después de la rendición confederada en Appomattox, nuestra cultura nacional era tal que el deseo de "perfeccionar nuestra Unión" no murió con él, sino que fue custodiado por miles de líderes capaces, entre ellos el general, y más tarde presidente, Ulysses S. Grant, el general de división Joshua Lawrence Chamberlain, Frederick Douglass e innumerables otros.

El Memorial Day original de 1868 se denominó "Día de la Condecoración", un día para esparcir flores y colocar banderas sobre las innumerables tumbas "en los cementerios de todas las ciudades, pueblos y aldeas" en honor a aquellos "muertos heroicos que hicieron de sus pechos una barricada entre nuestro país y sus enemigos". El comandante John Logan declaró más adelante: "Que ningún vandalismo de avaricia o negligencia, ningún estrago del tiempo, atestigüe a las generaciones presentes o venideras que hemos olvidado, como pueblo, el costo que supone una república libre e indivisa."

Un año más tarde, en junio de 1869, se llevó a cabo en Boston el Jubileo Nacional de la Paz, en el que participó un coro de 10.000 voces de toda la nación en una enorme estructura construida para la ocasión. Entre esos dos acontecimientos, el ferrocarril transcontinental, un proyecto visionario creado por el Presidente asesinado, se completó con la clavada de la "Espiga de Oro" en Utah.

En lugar de centrarnos en nuestras diferencias y discutir sobre cuestiones insignificantes que no tendrán ningún significado si el mundo se precipita al abismo de la guerra nuclear, dediquemos un momento este Memorial Day a reflexionar sobre lo que debemos a nuestros camaradas caídos que actuaron de buena fe por amor a nuestra nación, aunque en las guerras desde 1945 esa buena fe fuera horriblemente maltratada por malvados políticos irresponsables. Imaginemos el futuro a través de sus ojos. Los principios expresados en nuestra Declaración de Independencia son verdaderos, no porque estén escritos en ella, sino porque quienes los redactaron comprendieron que los seres humanos encarnan una cualidad universal de genio, de la que todos estamos dotados por igual. El propósito del gobierno es proteger ese potencial permitiendo un libre discurso de ideas entre una ciudadanía educada, y manteniendo un cierto nivel de infraestructura física básica, haciendo posible que la gente piense, en lugar de arañar el polvo por mera supervivencia.

Es por ello que el Ferrocarril Transcontinental fue un componente crucial para mantener la paz.

Gracias en parte a los esfuerzos de décadas de Lyndon LaRouche y su viuda, Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller, está surgiendo un nuevo principio ordenador en el planeta, que refleja ciertos principios que llamaríamos "estadounidenses", pero que, debido a la depravación actual de las élites de Washington y Wall Street, no son liderados por Estados Unidos, y ni siquiera nos hemos unido a ellos. Este es el proceso evidente en el grupo de naciones BRICS-plus, y en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, que ha crecido hasta abarcar a más de 150 naciones.

Contrariamente a la trayectoria de colapso del llamado bloque "civilizado" de la OTAN, las naciones del grupo BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) están avanzando hacia el fortalecimiento de la cooperación regional en proyectos de "conectividad" y crecimiento económico. Estos proyectos incluyen importantes corredores de transporte ferroviario y marítimo, que conectan nuevas regiones de crecimiento económico, así como la exploración espacial conjunta y la investigación pionera sobre el desarrollo de la energía nuclear de fisión y fusión. Es este proceso el que los pervertidos belicistas de Occidente tratan de detener, aun a riesgo de desencadenar una guerra termonuclear, que algunos de ellos son lo suficientemente ilusos como para creer que se puede sobrevivir.

Mi campaña está dedicada a liberar a nuestra nación de la degradada perspectiva cultural del fascista "Congreso por la Libertad Cultural", del Instituto Tavistock de Londres, Hollywood y la CIA; a someter a Wall Street a una reorganización por bancarrota que debería haberse llevado a cabo hace tiempo; y a volver a los principios expresados por nuestro primer Secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, tal y como fueron avanzados y desarrollados por Lyndon LaRouche en sus numerosos documentos programáticos y propuestas de desarrollo económico.

Tómate un momento este Memorial Day para imaginar el mundo que te gustaría que habitasen tus bisnietos dentro de tres generaciones. ¿Crees que otros pueblos de tierras remotas desean un futuro similar para sus hijos dentro de varias generaciones? Los estadounidenses tenemos una importante responsabilidad en la creación de este mundo. Empieza hoy mismo, no el 5 de noviembre.

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